Muchas personas tienen dudas respecto a las diferencias entre obras sociales y prepagas. Incluso, no saben identificar si una cobertura pertenece a una u otra denominación. Aprendé en esta nota a diferenciarlas y conocé qué es mejor, una medicina prepaga o una obra social, según cada caso.
Si bien ambas están impactadas por leyes en común y reguladas por la misma autoridad, la Superintendencia de Salud de la Nación, con el fin de garantizarle al usuario de unas y otras el acceso a las prestaciones médicas consideradas esenciales y obligatorias, desde su concepción no es lo mismo hablar de obra social o de prepaga.
La diferencia entre obras sociales y prepagas es que las primeras son organizaciones vinculadas a la seguridad social, financiadas con el aporte y contribuciones de empleadores y trabajadores, mientras que las entidades de medicina prepaga son empresas que brindan el servicio de cobertura médica a cambio de una cuota mensual.
La confusión entre prepaga y obra social comenzó, quizá, con la posibilidad de desregular y ejercer la opción de cambio y libre elección de cobertura médica, desde las cuales:
- Los usuarios podían utilizar sus aportes para acceder a una prepaga: aunque una entidad de medicina prepaga no puede recibir aportes en forma directa, sino que lo hacen a través de convenios con obras sociales. Es decir, si por ejemplo queres tener Medicus con tus aportes de recibo de sueldo, vas a tener que buscar una obra social que intermedie (en realidad, este proceso ya está súper articulado y no significa esfuerzo alguno para el usuario).
- Algunas obras sociales (dependiendo su tipo y su naturaleza) podían ofrecer planes superadores y cobrar una retribución económica adicional a los aportes recibidos: De esta manera Osde evolucionó hasta ser hoy una “obra social prepaga”, a la que millones de usuarios acceden por su nivel de sueldo o convenio laboral, y muchos otros acceden pagando una cuota altísima, hasta 2 veces superior a prepagas premium.


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