SALUD NOTICIAS BLOG MEDICAMENTOS MOSQUITOS

Tags:

La invasión de mosquitos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la región central del país sigue siendo tema de conversación por la molestia que provoca. Se trata del Aedes albifasciatus, una versión especialmente agresiva de estos insectos, acostumbrada más a alimentarse de la sangre de mamíferos que pueden encontrar en el campo, con la piel más gruesa, que de seres humanos.

Se trata de una especie que los expertos conocen como “mosquito de inundación” por la estrategia que tienen para reproducirse y por los sitios eligen para poner sus huevos. Estos mosquitos buscan lugares que se inundan con frecuencia, es decir, “sitios que pasan por períodos recurrentes de inundación y sequía. Entonces, cuando estos ambientes secos temporalmente se inundan, las hembras aprovechan para poner sus huevos y se producen estos desarrollos sincrónicos de muchos mosquitos al mismo tiempo, porque son grandes superficies de charqueríos que se inundan simultáneamente a partir de las lluvias”, explicó Sylvia Fischer, investigadora del CONICET en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA, CONICET-UBA) y en el Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

“En estos sitios, debido a la sequía previa, se había acumulado una gran cantidad de huevos. Cuando comenzaron las lluvias continuas debido al fenómeno de El Niño en el último mes y medio, todos estos huevos eclosionaron simultáneamente. Las larvas se desarrollaron al mismo tiempo, emergiendo cantidades enormes de mosquitos adultos, lo que explica este repentino aumento en su población”, agregó.

Fischer también explicó que Aedes albifasciatus es adaptable a diversas condiciones climáticas. “No es que haya más mosquitos ahora por ser verano, sino que las precipitaciones después de un periodo de sequía favorecieron este desarrollo sincrónico”. La razón por la cual unos mosquitos que se crían en zonas rurales llegan a las áreas urbanas es también por una cuestión climática. “Los mosquitos que estamos viendo no se criaron todos en en la ciudad, sino que lo hicieron en los alrededores y fueron trasladados por el viento y, en parte, por el vuelo propio hacia zonas más urbanas”, agregó Fischer.

Categories

Sin comentarios

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *